Un parado desesperado acepta un trabajo como cuarto árbitro

·“Más triste es robar”, dice ·Cumplía los requisitos: ser pesado y tener apellidos ridículos

La desesperación por la falta de empleo en este país se ha hecho hoy extremadamente patente. Raimundo Garabatos Compostizo, un desempleado de Cuenca, ha aceptado un trabajo como cuarto árbitro, y desde mañana cobrará por estar en la banda molestando a los entrenadores.
“Lo siento”, nos dice Raimundo, “pero es que estaba desesperado. Llevaba 3 años sin encontrar una mierda. Incluso intenté ser político”, nos confiesa avergonzado, añadiendo que sus estudios nunca jugaron a su favor: “soy Licenciado en Comunicación Audiovisual”.
Raimundo, tras decírselo a su esposa
Raimundo finalmente leyó la oferta de la LFP, y decidió mandar el curriculum “sin consultar a mi esposa, pues sabía lo que me diría”. Enseguida le llamaron para decirle que el puesto era suyo: "No sólo tenía unos apellidos absurdos, sino que más que nada fue el único en llamar”, nos dicen desde La Liga.
Raimundo sabe que pronto va a quedarse sin amigos y que muy probablemente su mujer “coja las maletas y se largue”, pero insiste en que “podría ser peor. De hecho, me dieron a elegir: o eso o linier”.
Por lo pronto, y si para entonces no se ha arrepentido, debutará este sábado. Sabe que recibirá muchos insultos y que necesita entrenamiento, y por eso lleva un par de semanas comiendo en casa de la suegra: “Como me insulta ella, con esa inquina, no lo hace nadie”. En cuanto al trabajo en sí, Raimundo asegura que “está chupao. Lo único que he de hacer es cruzar los brazos y dármelas de importante. Fui gorila de discoteca, así que sabré hacerlo”.
Dedicado con cariño a todos los desempleados y estudiantes de Comunicación de este país, entre los que los tanganicos nos encontramos. A los gorilas de discoteca y los cuartos árbitros...les mandamos un saludo.
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