Özil gana sin disfrazarse el concurso de Halloween de la FIFA

·Creían que iba de emoticono sorprendido
Özil, enseñando por Twitter su disfraz de Halloween
La FIFA celebró anoche su particular noche de Halloween con una fiesta en Zurich en la que los mejores jugadores del mundo lucieron sus mejores y más terroríficos disfraces.

Sin duda, uno de lo más sonados fue el de Andrés Iniesta: “Se puso una sábana a modo de batamanta y era igualito a Casper. Se había comprado una careta, pero no le hizo falta”, nos cuenta Busquets, que iba de Frankenstein.

Careta de Casper que
Iniesta prefirió dejar en casa
Leo Messi, siempre original, decidió ir disfrazado de Tyrion, de Juego de Tronos. “Su intención molaba, pero no se parecía mucho porque Tyrion es más alto”, confesaba el jurado, formado por los capitanes y entrenadores de todas las selecciones. “Además, se quitó el disfraz a mitad de fiesta, porque no paraban de mofarse de él diciéndole que “un Lannister siempre paga sus deudas”.

Ángel Di María, que se presentaba como otro de los grandes favoritos, no se presentó a la fiesta porque “no sabía que ponerse” y a pesar de la insistencia de la FIFA en que “no hacía falta que se disfrazara. Él no”. Tampoco asistió Cristiano Ronaldo, que a través de Twitter confirmó que, "aunque la tentación de poder ganar un premio es muy muy fuerte" a él no le pillaban disfrazado de feo “ni muerto”. 

José Mourinho, a su llegada a la fiesta
Del Bosque fue expulsado de la fiesta porque “Mister Potato no da miedo, sino risa”, mientras que Mourinho y Guardiola aparecieron caracterizados el uno del otro, argumentando ambos que “no se me ocurre un personaje más asqueroso”. Anteriormente Pep habría preguntado si podía ir de tirolés, ya que "ya tenía ese disfraz en el armario y la pela es la pela". La FIFA, muy sabiamente, le habría pedido que "por favor", no viniera de esa guisa.

Sin embargo, el concurso llegó a su fin cuando hizo acto de presencia Mesut Özil, que dejó a todos maravillados con su “terrorífico y curradísimo aspecto”. Pero si bien unos creían que iba de Igor y otros que de emoticono sorprendido, lo cierto es que el jugador alemán “sólo pasaba por allí”, y no llevaba ningún disfraz.

La fiesta concluyó a altas horas de la madrugada cuando Joseph Blatter, que según testigos iba “algo perjudicado” se puso a hacer imitaciones, convirtiendo una agradable velada en una noche verdaderamente terrorífica.

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